Niña mía, de mis ojos, de mi vida
de las alturas, de mi privacidad
de lo hondo, de lo mas hondo de mi
de las tierras y las nubes, del cielo azul,
del cielo, mar y luz.
De lo más profundo de los sentimientos
fuera del amor y la desesperanza
estas tu. Ojos, piernas y muslos de acero
excavaré en tu vientre lo que deseo de mí.
Despacio, desde abajo. Fuego y tierra
Rápido hacia arriba,
más lejos que besos, más profundo que sexo
más placentero. Más allá de lo carnal
hacia lo sublime, y lo inefable
hacia los vientos y la teoría.
Arriba hacia las nubes, los satélites, las estrellas
a lo místico, a lo mítico, fuera de lo terral.
hacia el centro; hacia lo esencial, hacia el átomo, lo celular, lo conceptual
y de una montaña emífera gritarte, (que lo seguro es mudo)
hasta EXPLOTAR!
niña mía, quisiera escribirte algo suave
algo suave, lejos, y sin mayúsculas
que las mayúsculas hacen tanto ruido.
y lo indeleble es de poco hablar.
te escribiría
algo suave y lejos...
dale tiempo al tiempo
que mariposas posan en tu alfombra
dale tiempo al tiempo
que despacio he de llegar
dale tiempo al tiempo
que si me asustas, he de regresar
dale tiempo al tiempo
que aunque no se vea,