de lo que de una manera o otra supe que iba a suceder.
Pero el tiempo es corto para pensar en el ayer.
Solo se que un día estuvo aquí, y el otro no,
Solo me quede con el polvo, y con lo que pudo ser.
Y con las huellas que aun me quedan.
Ni el mismo viento oye las palabras
De heridas que no cierran
De lo roto que se me hace la piel
Y de las lágrimas que
Confieso que su partida fue el invierno de un corazón.
Que desde ese instante empezó a buscar un lugar donde nunca cae el sol
Donde las mariposas salen de noche y brillan al volar
Donde la esperanza llega a buscar posada.
¡Ahí!
Que la vida continua,
si se sigue al corazón...
como lo hice yo.
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